
He andado dándole vueltas a esto de las saudades y la memoria en estos dias y creo que de tanto pensar en el asunto me dio saudades de algo que me encanta de mi tierra. Los alfajores chilenos, esos que se hacen en la casa, chiquititos con manjar, crujientes y amarillitos.
Como no quería quedarme en la nostalgia de eso también, los hice. Por suerte, algunas cosas, para los que vivimos lejos son posible, como estos dulcecitos chilenos que me recuerdan la infancia.
Tenia esta receta bien antigua en mi cuaderno
2 huevos
5 yemas
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de pisco
La receta mandaba colocar “harina necesaria” la medida para el tamaño de los huevos grandes (y la humedad de una ciudad tropical) fue 250gr.
Se baten los yemas y los huevos muy bien.
Se agrega la mantequilla y se sigue batiendo. Se agrega el pisco.
Agregar la harina y amasar bastante. Sobar hasta que haga ese ruido…
Extender la masa muy delgada y cortar.
(Yo aproveche mi maquinita de hacer tallarines para dejarla delgadita)
Poner en el horno ya caliente y cuidado para que no se quemen, es bien rápido. 7min. A 10 min. Aprox.
Juntar de a dos con manjar.
Los guardé asi, para que no se pusieran blandos
y poder servirlos en cualquier momento con un cafecito.



Estos alfajores son lo mejor del 18 para mi, hace rato le pedia la receta a mi abuela de esos alfajores chiquititos, casi pura yema y con manjar de tarro (pero del que se hace hirviendo la leche condensada)
Uhhhh los pocos gramos bajados se iran al tacho, tu seras la culpable Cata, jajaja, te odiare desde La Serena, jajajaja